25 de marzo de 2014

Mamá cansada

Soy una mamá cansada que de vez en cuando se detiene y se pregunta cuándo volverá a sentir energías como las de aquellas épocas pre-dos-hijos-menores-de-cuatro-años. Por lo mismo, leo libros sobre el tema, escucho consejos y trato de dormir en ratitos.

Pero como suele suceder, Dios me sorprende y me hace leer Éxodo 33:14:
Y él (Dios) dijo: Mi presencia irá contigo, y te daré descanso.
¡Qué promesa! Dios irá conmigo. Dios me dará descanso. Pero entonces leo lo que Oswald Chambers dice:
Dios nunca tiene prisa, y su dirección es tan rigurosa y tan sencilla, tan dulce y satisfactoria, que sólo el espíritu de niño puede discerniría. Pero ésta es la meta: Dios mismo. 
Dios no tiene prisa. No tiene prisa en moldearme, ni en darme el descanso de la forma que yo creo necesitar. Dios no tiene prisa de ayudarme a ver, después de cada caída, que lo que necesito no es ser mejor mamá, o mejor escritora o lograr cientos de cosas, sino él mismo.

Cuando creo que por fin entiendo un poco más de Dios, él me confunde con una vereda que yo no imaginaba. Cuando creo tener todo bajo control pasan cosas que me muestra que yo no puedo hacer nada por mí misma.

Como dice Oswald:
Dios, con su divina dirección, destruye ese terrible obstáculo de tomarnos demasiado en serio.
Me tomo demasiado en serio como mamá, como escritora, como perfeccionista. ¡Ah! ¡Quiero descansar! Gracias a Dios, él me ha prometido descanso, no
la plácida paz del estancamiento, sino el descanso del movimiento perfecto.
Ese movimiento que me lleva a él. Ese movimiento que me recuerda que no me debo tomar tan en serio. Ese movimiento que me recuerda que él va conmigo, y me dará descanso.

 

19 de marzo de 2014

Dios y yo; Dios y tú

Una frase me persigue desde joven: "¿Y qué a ti? Sígueme tú". Me impacta tanto, que en algún campamento años atrás, compusimos un canto con dicho lema.

Resulta que en mi pequeño cuadro de referencia trato de meter a un Dios grande y poderoso y concluir por lo tanto que:
1. Dios actúa en la vida de otros como en la mía
2. Las cosas deben ser como las ven mis ojos

Por supuesto que caigo en errores que me desaniman y me hacen tropezar vez tras vez. En mis lecturas personales, llego entonces a uno de mis autores preferidos, Oswald Chambers, y leo lo siguiente:
Si permito que Dios me enseñe a caminar en su voluntad, le permitiré a mi prójimo, al que amo como a mí mismo, la misma certeza, aunque su camino parezca tan diferente al mío.
Entonces comprendo que, por ejemplo, para decir algo, la ficción es bastante útil. Resulta más alentador narrar una historia sobre cómo un personaje encontró a su pareja, que tratar de redactar reglas, consejos o principios para encontrar un esposo. ¿Por qué? Porque la variedad de respuestas y tramas que Dios puede crear es tan infinita como su misma persona.

Jamás terminaré de conocer a Dios, pero eso me da mucho trabajo de por vida, y al mismo tiempo, me da la oportunidad de sentarme y observar su creatividad en la vida de cada persona que voy conociendo en mi peregrinar. ¿Conclusión?

Tu camino puede ser muy diferente al mío, pero ¡camina en la voluntad de Dios y todo estará bien!

18 de marzo de 2014

Encuesta

Si tienes tiempo, ¿podrías contestar esta encuesta? ¡Gracias!

21 de febrero de 2014

Sigo escribiendo

He dejado un poco el blog por cuestiones de tiempo: una mudanza, visitas en casa, niños enfermos y otros asuntos. Pero sigo escribiendo. Quizá no aquí pero sí en archivos por aquí y por allá. Y sigo soñando, eso nunca dejo de hacerlo.

En ocasiones cuando me siento frustrada o sin ganas de seguir el camino de una escritora, Dios me manda pequeños regalos, frases como: "¿Cuándo sale un nuevo libro? Por favor, publica otra novela".  Y en verdad esto me levanta el ánimo.

He publicado ya 15 libros, y solo a Dios le debo esto, pues no sé cómo ha sido posible.

2 libros para niños: Zoo-rpréndete y Profetas Menores para los Menores
2 libros para adolescentes: Los Guerreros de la Luz y La Fortaleza
4 libros para mujeres: Apreciadas, Admiradas, Abrazadas, Suspiros para Mamá
1 libro devocional: Isha Salmos
1 libro de historias cortas: Retratos de la Familia de Jesús
5 novelas: Palomas, Donají, El Bargueño, 250 A.D., Nunca sabré

Tal vez "nunca sabré" lo que mis lectores piensan de mis creaciones. Me gustaría escuchar qué más esperan de mi pluma o cuáles han sido sus libros favoritos, pero por ahora creo que me conformo sabiendo que quieren un poco más de mi pluma (o más bien mi teclado).

Por ahora, a todos aquellos que me siguen y apoyan, gracias por esperar. Ruego que este año salga una nueva novela, PEREGRINA, que trata sobre la vida en el Real del Monte, en Hidalgo, en la época minera del siglo XIX. También estoy escribiendo un libro más para mujeres, esta vez enfocado a adolescentes.

¿Sueños? Más devocionales (para adultos, pero también para niños), otra novela (ambientada en Israel), cuentos para niños y un proyecto más con Samuel y Susana, más en la serie de LA SENDA DE LOS JUSTOS, donde iremos conociendo más personajes biográficos.

Y si mis amigos editores tiene más propuestas o ideas, soy toda oídos.

Por lo pronto, ahi voy, lento pero seguro. Como se dice por ahí, se hace camino al andar, en otras palabras, se hacen libros al escribir.

13 de enero de 2014

Algo que necesitaba

Mi mentora, Betty Elliot, sigue haciendo de las suyas:

"Hemos olvidado el misterio. Vemos el fregadero como un obstáculo, en vez de mirarlo como un altar... Hemos olvidado el misterio, la dimensión de la gloria... Las rutinas del quehacer y la maternidad parecieran ser una especie de muerte, y qué bueno que lo sean, pues nos dan la oportunidad, día tras día, de poner la vida por los demás. Así ya no son rutinas. Al realizarlas con alabanza y amor se ofrecen a Dios... El trabajo de una madre por hacer la vida placentera y cómoda para sus hijos no es una trivialidad. Llama al sacrificio y la humildad, pero es la ruta, como sucedió con Jesús, a la gloria".

¿Qué dice Betty a las madre modernas?

Lo mismo que dice la Biblia: "Si estamos dispuestas a perder nuestra vida, la hallaremos".

Necesitaba leer eso. Ahora, me voy a mi altar para terminar de lavar los platos.


7 de enero de 2014

Incienso y oración

Sigo meditando en el libro de Betty Elliot, una de mis escritoras favoritas. Ella nos dice:

"La oración es como el incienso. Cuesta mucho. Parece no lograr mucho (como solemos medir las cosas). Se disipa pronto. Pero a Dios le agrada el olor".

Me cuesta mucho trabajo apartar tiempo para orar. A veces oro mientras estoy lavando trastes o caminando, pero mis pensamientos divagan y suben y bajan sin control.

Quizá considero la oración como el incienso. Algo que cuesta, que no hace mucho y que desaparece pronto. Pero sé que cuesta porque es trabajo. No hace mucho visible porque actúa en el terreno de lo invisible. Y no desaparece, sino que sube al trono mismo de quien me puede ayudar.

¿Puede la oración cambiar las cosas? ¡Sí! Sobre todo, me cambia a mí. Y eso es un milagro.


3 de enero de 2014

Propósito de Año Nuevo

Leyendo a Elisabeth Elliot me encontré con el consejo de uno de sus esposos. Él dijo que una esposa, sobre todo si es generosa, permite que su esposo llene el 80% de sus expectativas. Siempre estará ese 20% que ella quisiera ver cambiar, pero que puede minar el matrimonio hasta consumirlo.

¿No sería más lógico gozar del 80% cumplido? Betty concluye: "Acepta, positiva y activamente, lo que se te da. Que la gratitud sea un hábito en tu vida".

Tal vez un buen propósito de Año Nuevo sea ser más agradecida y ver el 80% de las cosas, y no enfrascarme en ese 20% que siempre estará mal. Y no solo en el terreno del matrimonio, sino aún al mirar a mis hijos, al considerar mi hogar, mi familia extendida, mi iglesia local, mi trabajo, mi sueldo, mis libros publicados y no publicados, y podría seguir.

Que la gratitud sea un hábito en mi vida.

31 de diciembre de 2013

Oración de Año Nuevo

Copio una oración de Phillips Brooks:

"Señor, en todos tus tratos con nosotros, sea en gozo o dolor, en luz u oscuridad, atráenos más a ti. No permitas que valoremos tu gracia solo porque nos hace felices o tristes, porque nos da o nos niega lo que queremos, sino que todo lo que nos mandes nos traiga a ti, y que, al reconocer tu perfección, estemos seguros en toda desilusión que tú nos amas, en toda oscuridad que tú nos iluminas, en todo problema que tú nos usas, y aún en la muerte, que tú nos das vida, así como en la muerte le diste vida a tu Hijo, nuestro Salvador, Cristo Jesús. Amén".

Mi deseo para todos ustedes al finalizar el 2013 e iniciar el 2014.

11 de noviembre de 2013

¿Por qué leer un cuento antes de ir a dormir?

Leer a los hijos, según dicen los expertos, es un acto de amor, además de ser un ejercicio de imaginar, pensar y sentir.

Dice Felipe Garrido que los enemigos de la literatura, creen que leer poemas, cuentos y novelas es una forma de perder el tiempo. Pero... "solo un buen lector de literatura será un buen lector de todo lo demás".

"La niña que lee una novela, el muchacho que escribe un poema, la madre que vuelve a contar la historia del niño de dulce, el maestro que lee frente al grupo un capítulo de La Isla del Tesoro no pierden el tiempo: están construyendo un mundo mejor".

"Leer juntos es una manera de crear y de estrechar lazos de amistad y de amor".

Todo esto para decir que este fin de semana disfruté ir a la FILIJ y comprar nuevos libros con mi hijo. Al final de cuentas, no leemos para que todos seamos escritores, sino para que, como dice Gianni Rodari, "nadie sea esclavo".




4 de noviembre de 2013

Algo en qué pensar

Matthew Henry dedicó diez años de su vida a escribir un comentario sobre la Biblia. Cuando terminó Hechos, murió, así que amigos y editores se dedicaron a recopilar sus sermones y finalizar de Romanos a Apocalipsis.

Sin embargo, antes de morir Henry dijo: "Una vida dedicada al servicio de Dios y en comunión con él es la vida más placentera que uno pueda vivir sobre esta tierra".

A veces me pregunto qué tipo de vida tengo. ¿En qué la dedico? ¿A quién sirvo? Quizá me sirvo a mí misma, o sirvo a un patrón que desconozco pero que me da dinero. ¿Con quién paso esta vida en comunión? Si analizamos que comunión implica compartir, conocer, intimar, entonces diría que tal vez mi comunión con muchos es pasajera, incluso itinerante.

Matthew Henry me ha dado algo en qué pensar.


LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...