Les tiende su mano en ayuda a los pobres y necesitados. (NBD)
Otro verso que me hace agachar la cabeza. ¡Por eso el esposo de esta mujer se siente tan afortunado! Yo creo que esta mujer es maravillosa. Supongo que todos tratamos de ayudar a los pobres y a los necesitados, ¿pero dándoles las migajas de nuestra mesa o compartiendo con ellos la mesa?
Cuando leo los Evangelios veo a un maestro, a Jesús, que tocaba al leproso, que perdonaba a las adúlteras, que convivía con los pobres, que no traía un guardarropa en su maleta, que ni siquiera tenía dónde reposar su cabeza.
Tanto que aprender…
4 más comentan...:
Es contario a mi naturaleza "dar" pero con disciplina viene a ser un gozo dar a otros. Todos podemos y debemos hacerlo, que nos anime que la cosecha al final estara en proporcion de la cantidad que sembramos hoy.
(Gracias por los libros que nos has dado!)
ufffffffffff!!!
Tienes razón mi Keila: ¡tanto que aprender!
Saludos.
Ay! Dando migajas o sentandolos a nuestra mesa... tanto que apredender!!!
Publicar un comentario