
Me gustó la película "¿Quieres ser millonario?" Si bien no pienso contarles la película, pues vale la pena verla, sí deseo divagar sobre el tema central de esta cinta: el destino.
Resulta difícil creer en el destino cuando uno también confía en el libre albedrío o la oportunidad que tenemos de elegir el camino a tomar. Por ejemplo, a veces me pregunto:
Cuando encuentro a mi “media naranja”, ¿ya estaba escrito? Y si ya estaba escrito, ¿estaba escrito como una orden que debía de cumplirse o estaba escrito porque Quien-todo-lo-ve sabía de antemano de quién me enamoraría? ¿Había solo una persona para mí en el mundo o yo la elegí de entre muchas posibilidades?
Por otro lado, cuando se cumple uno de mis sueños, ¿ya estaba escrito? Y si nunca logro un sueño en particular, ¿es porque no estaba escrito o porque nunca encontré la clave para lograrlo?
Leo esto:
Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación: todo estaba ya escrito en tu libro; todos mis días se estaban diseñando, aunque no existía uno solo de ellos. Salmos 139:16
Y entonces pienso en la definición de destino: “supuesta fuerza sobrenatural que guía las vidas de los hombres de forma necesaria y, a menudo, fatal”.
Concuerdo con Chesterton quien dijo: “Siempre se ha creído que existe algo que se llama destino, pero siempre se ha creído también que hay otra cosa que se llama albedrío. Lo que califica al hombre es el equilibrio de esa contradicción”.
Yo elijo, pero a final de cuentas, ¿ya estaba escrito? ¿O elijo porque ya estaba escrito? ¿Y si no elijo también estaba escrito?
Solo divago…
Resulta difícil creer en el destino cuando uno también confía en el libre albedrío o la oportunidad que tenemos de elegir el camino a tomar. Por ejemplo, a veces me pregunto:
Cuando encuentro a mi “media naranja”, ¿ya estaba escrito? Y si ya estaba escrito, ¿estaba escrito como una orden que debía de cumplirse o estaba escrito porque Quien-todo-lo-ve sabía de antemano de quién me enamoraría? ¿Había solo una persona para mí en el mundo o yo la elegí de entre muchas posibilidades?
Por otro lado, cuando se cumple uno de mis sueños, ¿ya estaba escrito? Y si nunca logro un sueño en particular, ¿es porque no estaba escrito o porque nunca encontré la clave para lograrlo?
Leo esto:
Tus ojos vieron mi cuerpo en gestación: todo estaba ya escrito en tu libro; todos mis días se estaban diseñando, aunque no existía uno solo de ellos. Salmos 139:16
Y entonces pienso en la definición de destino: “supuesta fuerza sobrenatural que guía las vidas de los hombres de forma necesaria y, a menudo, fatal”.
Concuerdo con Chesterton quien dijo: “Siempre se ha creído que existe algo que se llama destino, pero siempre se ha creído también que hay otra cosa que se llama albedrío. Lo que califica al hombre es el equilibrio de esa contradicción”.
Yo elijo, pero a final de cuentas, ¿ya estaba escrito? ¿O elijo porque ya estaba escrito? ¿Y si no elijo también estaba escrito?
Solo divago…
4 más comentan...:
Sobre el destino, creo que Dios como autor de nuestra vida conoce cada detalles de nuestra existencia. Escudriña hasta lo más profundo de todo nuestro ser. Sin embargo, no decide por nosotros. Creo que él conoce no solo nuestra vida sino también el ambiente en el que nos desenvolvemos. Al conocer el ambiente sabe las tendencias que tiene todo hombre a aceptar o rechazar oportunidades o tomar decisiones. Creo que allí es donde entra el libre albedrío, cuando en medio de las tendencias de todo hombre, podemos elegir una cosa de la otra. Dios o los baales (I Reyes 18:21), La bendición o la maldición (Dt. 11;26), la voluntad de Dios o el mundo y sus deseos.(I Juan 2:17. No creo que exista un libro en los cielos que diga "fulano de tal" se salvará o "fulano de tal se perderá", pero creo que ambos pudieron elegir donde estar finalmente. Mateo 22:9 nos habla más de una invitación que Dios le extiende a las personas. Esa invitación o puede ser aceptada y recibidia o rechazada. (Jeremías 6:16, Mateo 22:3, Lucas 13:34, Hechos 7:39, Zacarías 7:11) Finalmente, cuando estemos frente al Creador seremos juzgados conforme a nuestras desiciones en la tierra y no bajo un libro de predestinaciones. (Ecl. 12:14)
Uff!! Me dolió la cabeza... albedrío, destino, escrito... disfrutemos la vida que Dios nos da y hagamos lo que está en nuestra mano para que sea maravillosa.
Mi amada escritora favorita, cuando me ponía a "filosofar" sobre todos estos términos, llegué a una conclusión que me ha aclarado perfectamente todas estas interrogantes y me hace comprender perfectamente lo que muchos predicadores dicen ¡y la Biblia también! que Él nos da libre albedrío y no nos obliga a nada, sin embargo ¡lo sabe ya!, je,je. Y pues no sé que tan fácil me será hacerlo en un comentario, pero cuando lo he explicado en público -ya ves que me encantan las explicaciones- como que mis oyentes captan la capacidad de lo que es en apariencia difícil.Bien o mal, no sé, pero como que se entiende mejor así todo. Entiendo porque ya pasé por lo mismo. Un día de estos o de aquellos que nos veamos te platico mis "divagaciones", je,je. Aunque no estaría de más, un día hacer un esfuerzo y tratar de escribirlo en un post, pero como dice la maestra bonita:"me da flojera", je,je.
Besitos preciosa escribiente y sigue adelante con tus divagaciones, que nos haces pensar.
TODO esta escrito, pero desgraciadamente se me ha dado un borrador! Y muchas veces lo hecho a perder.
Publicar un comentario