
¿Se acuerdan que nos íbamos a los mejores restaurantes italianos donde pedíamos menús de tres tiempos? Ahora vamos a la sección de comida rápida o a los tacos.
¿Se acuerdan que nuestra rutina incluía el cine o el teatro? Ahora rentamos películas de Blockbuster los martes, que son a $15.
¿Se acuerdan que comprábamos buena ropa en las tiendas departamentales de los centros comerciales de moda? Ahora nos pasamos ropa entre las amigas, por lo menos para variar estilos.
¿Se acuerdan que nos gustaba ir por el último CD de U2 o de algún otro artista preferido? Ahora esperamos a que algún amigo lo compre y le pedimos que nos lo preste para bajarlo a nuestra PC.
Pero aún peor… la crisis espiritual nos pegó
¿Se acuerdan que antes orábamos antes de organizar algún evento? Ahora organizamos y luego, si nos acordamos y nos da tiempo, oramos.
¿Se acuerdan que leíamos la Biblia con emoción y discutíamos los temas calientes de moda para encontrar respuestas? Ahora tratamos de acomodar lo que leemos en la Biblia para compaginarla con los puntos de vista de la sociedad sobre esos temas calientes de moda.
¿Se acuerdan que solíamos ansiar los domingos para cantar, orar juntos y partir el pan? Ahora esperamos el domingo solo porque nos podemos levantar más tarde, pedir pizzas por la tarde y ver el fútbol.
¿Se acuerdan que Dios era lo más importante en nuestra vida? Ahora Dios está en nuestros labios porque queremos salir de esta crisis, pero no es lo más importante en nuestras vidas.
La crisis nos pegó.
¿Se acuerdan que nuestra rutina incluía el cine o el teatro? Ahora rentamos películas de Blockbuster los martes, que son a $15.
¿Se acuerdan que comprábamos buena ropa en las tiendas departamentales de los centros comerciales de moda? Ahora nos pasamos ropa entre las amigas, por lo menos para variar estilos.
¿Se acuerdan que nos gustaba ir por el último CD de U2 o de algún otro artista preferido? Ahora esperamos a que algún amigo lo compre y le pedimos que nos lo preste para bajarlo a nuestra PC.
Pero aún peor… la crisis espiritual nos pegó
¿Se acuerdan que antes orábamos antes de organizar algún evento? Ahora organizamos y luego, si nos acordamos y nos da tiempo, oramos.
¿Se acuerdan que leíamos la Biblia con emoción y discutíamos los temas calientes de moda para encontrar respuestas? Ahora tratamos de acomodar lo que leemos en la Biblia para compaginarla con los puntos de vista de la sociedad sobre esos temas calientes de moda.
¿Se acuerdan que solíamos ansiar los domingos para cantar, orar juntos y partir el pan? Ahora esperamos el domingo solo porque nos podemos levantar más tarde, pedir pizzas por la tarde y ver el fútbol.
¿Se acuerdan que Dios era lo más importante en nuestra vida? Ahora Dios está en nuestros labios porque queremos salir de esta crisis, pero no es lo más importante en nuestras vidas.
La crisis nos pegó.
8 más comentan...:
Excelente post! Eso me suceede a veces!
Las crisis son males necesarios para ver si servimos a Dios de veras. ¿Se imaginan si el mundo fuera color de rosa? Como dijo una vez el enemigo buscando afectar a Job: "¿Acaso teme Job a Dios de balde?"
Dios nos mandará una tormenta de vez en cuando a ver si estamos anclados sobre la roca. (Mateo 7:25)
Cierto Keila, la crisis llegó y durará un buen rato.
Esperemos que nuestra fe mejore en medio de ello.
Saludos!
Es verdad lo que dices Keila.
Me hiciste recordar y reflexionar en un tiempo preciso para ello.
Un abrazo afectuoso.
Buenísima reflexión!
Noel.
Que la crisis economica que pone en nuestras manos cosas efimeras sea un despertar para salir de la crisis espiritual y empecemos a invertir en lo eterno.
¡Ay, mi keila! Cuidemos que no se nos pegue nada, porque esto es como la levadura que leuda toda la masa, ¡sigh!(suspiro)
Que siempre podamos convivir y compartir lo maravilloso que ha sido y es Dios en nuestra vida.¡Que no nos pegue la crisis!
Te quiero mucho.
gracias, a veces hace falta que alguien te diga las cosas como son
Publicar un comentario