30 de enero de 2009

31:31

¡Alábenla por todo lo que ha hecho y públicamente reconozcan sus obras! (NBD)

Aún si no me alaban públicamente, haré lo que pueda por ser una mujer ejemplar. Finalmente, la alabanza más grande que anhelo se resume en: Buen siervo.

Gracias por acompañarme en esta travesía por Proverbios 31. Ahora, de vuelta a divagar y compartir otros temas.

29 de enero de 2009

31:30


Los encantos pueden engañar y la belleza no dura, pero la mujer que honra al Señor es digna de alabanza. (NBD)

Uno de mis cuentos preferidos es LA BELLA Y LA BESTIA. Cuando vi la película y la obra musical de Disney, concluí en que me gustaba más la Bestia de bestia, que cuando se convierte en hombre, ¿por qué? Porque detrás de esa cara animal, había un corazón tierno.

En nuestra sociedad es al revés. Evaluamos y juzgamos a la gente por su exterior, pero este proverbio nos revela lo importante: los encantos engañan y la belleza no dura. ¿Qué debemos buscar en los demás (sobre todo en una pareja)? Lo que perdura: alguien que honre al Señor.

¿Está en tu lista de prioridades al elegir pareja o amigos? ¿Y qué de nosotros? ¿Es nuestra belleza el fruto de nuestro amor a Dios?

28 de enero de 2009

31:28-29

Sus hijos se levantan y la bendicen, su esposo la alaba diciendo: «¡Hay muchas mujeres ejemplares, pero tú eres la mejor de todas!» (NBD)

Esto me suena a tarjeta del Día de las Madres. Recuerdo que le escribía a mi mamá: “Eres la mejor”. Y de niña no lo hacía por quedar bien, sino porque en verdad lo creía. Sin embargo, divago en que esas mismas palabras valen mucho más al madurar.

Si un hijo adulto puede, con toda honestidad, levantarse y bendecir a su madre, el valor ha aumentado debido a que los años curten y muestran los valores de la vida de un modo más tangible.

Lo mismo lo digo del esposo. Al igual que el buen vino, el tiempo le da mejor sabor. El que le susurra a la esposa: “Eres la mejor de todas”, después de quince años de casados, le regala a su mujer un diamante que con el tiempo se ha ido puliendo y empieza a mostrar una pureza superior.

Amigas blogueras, trabajemos en conocer más a nuestro Dios para que un día nuestros hijos se levanten y nuestro esposo nos alabe con estas palabras: Eres la mejor de todas. (Y si aún no hay hijos ni esposo, de todos modos, la tarea es la misma, como tías, hermanas, amigas, compañeras del camino, podemos recibir las mismas alabanzas).

27 de enero de 2009

31:27

Observa con cuidado lo que sucede en su casa, y no come el pan por el que no ha trabajado. (NBD)

Lección 1: observar con cuidado lo que sucede en casa. Los accidentes se dan en las circunstancias más triviales; los secretos se ocultan detrás de la cotidianeidad; los rencores se riegan en la rutina. Observemos, vigilemos, no nos durmamos.

Lección 2: no comer aquello por lo que no se ha trabajado. Usemos las manos, seamos industriosos. A falta de trabajo, busquemos nuevos medios de subsistencia, pero no a base del abuso de una pensión de gobierno, sino a través del sudor de nuestras frentes.

Observación y responsabilidad. Dos grandes palabras que definen a una mujer, pero también a un hombre ejemplar.

26 de enero de 2009

31:26

Cuando habla, sus palabras son sabias, cuando enseña, lo hace siempre con amor. (NBD)

Este verso no necesita mucha explicación, pero sí el anhelo de imitarla. Una pequeña oración:

Señor, que cuando hable, mis palabras sean sabias. Que cuando enseñe, lo haga con amor.

Pido esto como ser humano que soy, pero también como profesora. ¡Qué buena lección para los que estamos en la docencia: enseñar con amor!

23 de enero de 2009

31:25

Está revestida de fuerza y dignidad, y no le teme al futuro. (NBD)

Uno de mis versos favoritos en este capítulo. Cuando lo leo, me digo: ¡Quiero ser como ella! Si bien no le envidio mucho su profesión, deseo imitarla en este punto.

Quiero revestirme de fuerza: no la mía, sino la que proviene del Todopoderoso; quiero revestirme de dignidad: no por mis propios méritos, sino por lo que Jesús ha hecho por mí; no deseo temerle al futuro: no porque confíe en mí misma, sino por la seguridad que me dan las promesas de Dios.

Que esta sea mi oración.

22 de enero de 2009

31:24

Ella hace ropa de lino y cinturones, y los vende a los comerciantes. (NBD)

La mujer ejemplar tenía un negocio. Las mujeres ejemplares que conozco se dedican a algo. Pienso en algunas:

— una antropóloga terminando su tesis con miras a irse con Wycliffe
— una lectora y madre de familia estudiando un diplomado
— una activa mujer de iglesia que prepara un show de payasos para el Día del Niño
— una madre de familia que prepara un show radial sobre música gospel cada semana
— una inteligente pensadora que vigila y supervisa construcciones
— una creativa ama de casa que atiende a dos pequeños y a dos revistas digitales
— una chica sensible y poeta que trabaja para cooperar con los gastos del hogar
— una contadora que trabaja de sol a sol para que las Expos de libros salgan bien
— una mujer con una sonrisa hermosa que dirige una refaccionaria

Y podría seguir, pero aquí le paro. ¿Ven? Hay muchas mujeres ejemplares alrededor.

21 de enero de 2009

31:23

Su esposo es bien conocido en la comunidad, pues se sienta entre las autoridades de la ciudad. (NBD)

Este verso me hace pensar que la mujer ejemplar era alguien que el autor conocía. ¿O habrá sido una mujer quien lo escribió? Eso opinan algunos. Para mí no implica que una deba casarse con un hombre “famoso”, ni que por ser la mujer tan maravillosa, por eso su esposo es “reconocido”.

Más bien reflexiono en que esta mujer era alguien “real”, probablemente comerciante en telas o en ropa. Y su esposo trabajaba en el “gobierno”. Pero para mí, este capítulo no se debe tomar como una regla de lo que una mujer ejemplar es. He conocido a muchas mujeres ejemplares sin esposo, o sin esposo “conocido en la comunidad”.

20 de enero de 2009

31:22

Ella misma hace sus colchas, y se viste de púrpura y lino fino. (NBD)

Supongo que si tomáramos estos versículos como: La Guía Para Ser Mujeres Ejemplares, deberíamos correr a la tienda y comprar buena ropa. Pero no creo que haya sido la intención de Salomón, ni de la Palabra misma. Más bien, veo dos cosas aquí:

“Ella misma hace…” Trata de solucionar sus problemas con sus manos, antes de llamar o pagar un servicio que ella misma puede hacer. Ahora vemos a muchas mujeres que malgastan el dinero por pereza.

“Viste de…” Para mí, la clave del vestido se encuentra en el Nuevo Testamento donde se nos invita a la “simplicidad”. Quizá éste es un consejo práctico. “Lo barato sale caro”, decimos por aquí. En lugar de comprar mucha ropa de mala calidad, basta un buen abrigo o un buen par de pantalones.

Solo divago…

19 de enero de 2009

31:21

No le preocupa que nieve, pues todos los de su casa andan bien abrigados. (NBD)

Hablando de frío, hay nieve en España, según lo que leo que cuenta Eva; aquí también han bajado las temperaturas. Pero me gusta este verso, no tanto porque la mujer ejemplar tiene a su familia abrigada, sino porque en su vida hay nieve.

La mujer ejemplar no vive un cuento de color de rosa. Ella es organizada y eficiente, pero también sobre su techo caen las tormentas y los problemas. Quizá la diferencia se encuentra en que, a pesar de la nieve, no pasa frío. Pero a mí me da paz saber que esta mujer también pasa por malos ratos, al igual que yo.

Los problemas, a fin de cuenta, son parte de la vida.

16 de enero de 2009

31:20

Les tiende su mano en ayuda a los pobres y necesitados. (NBD)

Otro verso que me hace agachar la cabeza. ¡Por eso el esposo de esta mujer se siente tan afortunado! Yo creo que esta mujer es maravillosa. Supongo que todos tratamos de ayudar a los pobres y a los necesitados, ¿pero dándoles las migajas de nuestra mesa o compartiendo con ellos la mesa?

Cuando leo los Evangelios veo a un maestro, a Jesús, que tocaba al leproso, que perdonaba a las adúlteras, que convivía con los pobres, que no traía un guardarropa en su maleta, que ni siquiera tenía dónde reposar su cabeza.

Tanto que aprender…

15 de enero de 2009

31:19

Sus manos están ocupadas hilando y tejiendo. (NBD)

Me quería saltar este versículo, pero no pude. ¿Hilar y tejer? Ahora vamos a la tienda y compramos un pantalón ya hecho. ¿Hilar y tejer? Creo que nunca he terminado ni una bufanda. ¿Hilar y tejer?

¿Manos ocupadas? ¿En llamar a los amigos por celular o en juegos de video? ¿En teclear en un chat? Eso sí; mis manos siempre están ocupadas: jugando con las teclas e inventando historias, o sosteniendo un libro, o tocando el piano, o acariciando a Topanga. Y cuando están desocupadas, descansan.

Creo que las manos hablan mucho de nosotros mismos.

14 de enero de 2009

31:18

Se complace con la prosperidad de sus negocios, y no se apaga su lámpara en la noche. (NBD)

Siempre me ha gustado la frase “su lámpara no se apaga”. Pienso que no se refiere a que se pasa la noche en vela o no duerme, sino que la mujer ejemplar está siempre dispuesta a despertar y ayudar. A eso le llamo yo hospitalidad. Necesitaría un blog especial para escribir sobre la hospitalidad que he recibido a lo largo de mi vida.

Mesas dispuestas con exquisitos manjares pero aún mejor conversación; camas dispuestas para que pase la noche, pero aún más, el calor de un hogar. El año pasado experimenté grandes muestras de afecto. Muchas personas no apagaron su lámpara de noche, sino que me brindaron cariño, compañía y sus casas.

Mi deseo ahora es devolver el favor y ser más hospitalaria.

13 de enero de 2009

31:17

Está llena de vitalidad, y está lista para trabajar. (NBD)

Topanga, la nueva perrita de la familia, está llena de vitalidad. A sus dos meses, come y duerme, defeca y duerme, juega y duerme. Pero cuando despierta, es un manojo de energía. Pero no está lista para trabajar. No quiere aprender a orinar donde debe; no quiere dormir sola; no quiere dejar los brazos.

La mujer ejemplar tiene vitalidad, pero no se quema; aprende a descansar. La mujer ejemplar está lista para trabajar; aprender trucos nuevos y dejar malos hábitos. Topanga desea agradar a sus dueños y por eso se esfuerza. ¿A quién busca agradar la mujer ejemplar? Primero a Dios, luego a su familia. Por ellos se esfuerza.

¿Tú te esfuerzas? ¿Para agradar a quién?

12 de enero de 2009

31:16

Sale a inspeccionar un terreno y lo compra, con sus ganancias planta un viñedo. (NBD)

Inspeccionar: examinar, reconocer atentamente una cosa. Nos gusta inspeccionar las vidas de otros, pero no la propia.

Comprar: adquirir, hacerse dueño de algo por medio de dinero. Nos gusta adquirir con el dinero de otro, no con el propio.

Plantar: meter en tierra una planta para que arraigue y dé fruto. Nos gusta plantar lo que no da buen fruto, no lo que más beneficia.

¿Cuándo aprenderemos?

9 de enero de 2009

31:15

Madruga para preparar el desayuno a su familia, y les asigna las tareas del día a sus criadas. (NBD)

Muchas mujeres que conozco despiertan a las 5 de la mañana para empezar el día. Preparan a los niños para la escuela y al marido para el trabajo. Pero, como maestra, también sé que muchas madrugan, pero “no” preparan el desayuno. Una gran cantidad de niños llegan a la escuela con el estómago vacío; otros quizá comieron un poco de cereal o unas tortillas. Yo misma no desayuno como debiera, con vergüenza lo digo.

Otras mujeres asignan las tareas del día a sus criadas, pero solo para irse al club a embellecerse y tomar café con las amigas. Esta mujer ejemplar asignaba tareas porque ella hacía “tanto” que necesitaba ayuda. Mientras ella compraba, buscaba, tejía, disponía, sus criadas cooperaban con la hacienda.

En pocas palabras, este verso nos habla de dos cosas vitales: provisión y organización. Me salto a un terreno más alegórico y me pregunto: ¿Madrugo para prepararme un desayuno espiritual (lectura de la Biblia y oración)? ¿O me conformo con un desayuno “Light”’ ¿O me voy a mis quehaceres en ayunas? ¿Organizo mi día alrededor de la voluntad de Dios o dejo que mi corazón haga lo que quiera? ¿Asigno tareas a esas áreas de mi vida que batallan con la mentira o la pereza o el orgullo?

Solo divago…

8 de enero de 2009

31:14

Es como un barco mercante, que trae su alimento desde muy lejos. (NBD)

En la sierra aún hay mujeres que caminan entre cinco a seis horas para ir al pueblo más cercano. No hay carreteras, ni pueden comprar la despensa en línea. A dos cuadras de mi casa se ha abierto un pequeño supermercado, equipado y con precios accesibles.

Caminar cinco horas o dos cuadras es una gran diferencia. Lo que me hace pensar en que “mi realidad” es muy distinta a “la realidad” de miles de mujeres en el mundo. ¿Qué de las mujeres que hoy por hoy no encuentran alimento debido a la guerra, al hambre y la inflación? Mujeres en Zimbabwe que ven a sus hijos morir o que están infectadas por el sida o que necesitan miles de monedas para una hogaza de pan. Mujeres en Gaza que han visto a sus seres queridos morir y que carecen de electricidad y de abastecimiento básico.

Estos barcos mercantes merecen mi admiración, pero también mi ayuda económica (existen grupos internacionales de confianza que pueden hacerles llegar un poco de pan) y espiritual (la oración todo lo puede).

Un tributo a estos navíos de fortaleza.

7 de enero de 2009

Comercial

Rompo por un momento la cadena de Proverbios 31 y mis divagaciones para contarles que: Año Nuevo, Libro Nuevo.

Ve el video promocional en el blog de Larry haciendo clic aquí.

¡Ya pronto viene Donají! ¿Adivinas la temática de solo ver el video promocional? ¿De qué te imaginas que trata?

31:13

Sale en busca de lana y lino, y alegremente trabaja con sus manos. (NBD)

Lo que me pega de este verso es el “alegremente”. No siempre trabajo con alegría. A veces me quejo: que no estoy inspirada, que me pagan poco, que me ponen trabas, que me cambian la movida, que me caen mal mis compañeros, que mi jefe es insensible.

En segundo lugar, ¿qué del trabajo manual? Como escritora, mis dedos bailan por las teclas a todas horas. Como maestra, mis dedos escriben en la pizarra. Pero siento que he perdido el gusto por el trabajo más físico. Agradezco a Dios que mi trabajo incluya una vena creativa, pero me haría bien incluir más sesiones de manualidades a mis días.

¿Algunas ideas?

6 de enero de 2009

31:12

Ella no es un estorbo para él, sino una ayuda todos los días de su vida. (NBD)

¿Cómo se puede estorbar al cónyuge? Receta: sé egoísta. Piensa solo en ti y en lo que tú quieres. Si quieres más dinero, presiónalo. Si quieres más ropa, cómprala sin importar la economía. Ríete de sus intentos, búrlate frente a sus amigos, ignóralo en sus avances, coquetea con otros.

¿Cómo se puede ayudar al cónyuge? Receta: ámalo. El amor da; el amor piensa en el otro; el amor edifica; el amor apoya; el amor sufre; el amor espera; el amor consuela; el amor guarda silencio; el amor habla en el momento oportuno; el amor se humilla.

No es fácil, pero si quieres ser “ejemplar”, es el único camino, ¿o no?

5 de enero de 2009

31:11

Su esposo puede confiar plenamente en ella y no le faltan ganancias. (NBD)

La confianza plena no es algo de este siglo. El oficio de detective e investigador privado pulula. Se firman acuerdos prenupciales para proteger los bienes materiales. Dr. House predica que "todos mentimos".

Pero este esposo confiaba plenamente en su esposa. ¿Aún se podrá? Un texto curioso en Juan nos dice que ni siquiera Jesús mismo se fiaba de los hombres, pues los conocía. Por ahí también se menciona la realidad del corazón: engañoso y perverso. ¿Tenemos esperanza?

Me parece que la clave de este verso no está en la mujer, sino en el esposo quien está dispuesto a tomar el riesgo. A final de cuentas, la vida está repleta de retos: nos arriesgamos a tomar el volante de un auto, a aceptar un nuevo trabajo, a creer que nos pagarán por ese trabajo, a lanzarnos por el bungee (con la esperanza de que el chaleco no nos falle) y a buscar nuevos amigos.

La mujer ejemplar fallará tarde o temprano, pero el esposo ha decidido tomar el riesgo. Ella le ha dado pruebas de ser digna de su confianza, pero es humana; tarde o temprano se equivocará. Él, sin embargo, confía, y al hacerlo, recibe ganancias. ¿De qué tipo? Materiales y emocionales, físicas y espirituales.

A veces tengo miedo de confiar y abrir mi corazón. He sido engañada y traicionada, como todos; pero yo misma he engañado y traicionado (aún no lo hiciera con el afán de lastimar). Sin embargo, cuando me niego a confiar, me convierto en mi peor enemigo. En ocasiones mi desilusión sobre otros surge de mi propia cabeza, donde yo misma tejí una historia o implanté motivaciones que no existían. ¡Gran error! No debo de imaginarme lo que el otro es; solo confiar y darle la oportunidad de ser.

¿Lo haré?

3 de enero de 2009

31:10

Me uno a la campaña de Grupo Nelson: 31 Días de Proverbios, pero de modo distinto. Para ver la campaña en forma, visita el blog de Larry. Yo me enfocaré a Proverbios 31:10-31. ¿Empezamos?

Mujer ejemplar, ¿dónde se hallará? ¡Vale más que las piedras preciosas! (NBD)

En una página de Internet leí que alguien preguntaba cuánto costaba un anillo de diamantes. Los precios iban de 10,000 dólares a cantidades estremecedoras. Pero algunos participantes del foro contestaron: “Mejor usa ese dinero para viajar”. ¡Buena idea!

Sin embargo, esta frase nos dice que una mujer ejemplar no se consigue en e-Bay ni se puede calcular su precio como el de una piedra preciosa. Como mujer, podría decir lo mismo: Hombre ejemplar, ¿dónde se hallará?

En nuestra sociedad carecemos de gente honrada, de personas que se muestren tal cual son. Quizá la tecnología ha complicado la situación, pues solo enseñamos una parte selecta de nuestra persona en blogs y páginas comunitarias como facebook. Lo cierto es que si encuentras una mujer o un hombre ejemplar (transparente y sincero) no importa que seas pobre, tienes un tesoro que sobrepasa los millones.

La pregunta quizá sería: ¿eres tú una mujer/o un hombre ejemplar?

1 de enero de 2009

También eres importante

En la televisión se pasan programas para despedir el año y darle la bienvenida al 2009. Vemos títulos como: Las Bodas del Año, Las Noticias Más Comentadas, Los Escándalos Más Jugosos, Las Mejores Vestidas.

Y obviamente, tú y yo no salimos en esta selección, pero: también eres importante. Tú y yo, si bien no formamos parte del show business, hicimos cosas importantes en este año. Si te casaste, si te caíste, si te enfermaste, si no hiciste más que trabajar, eso es importante. ¿Qué hiciste o no hiciste este año? ¿Qué deseas para el 2009? Aún no salgas en un programa de radio o televisión, para mí eres importante.

Felicidades y un abrazo con mucho cariño. Cuéntame y te cuento, léeme y te leo, y no olvides que en el libro de Dios todo quedó registrado. Para Él, por sobre todos los demás, eres importante.