Me parece que en la Historia de la Iglesia estas dos nociones han tirado hacia su lado. A veces el énfasis al más allá permite o da licencia para que se cometan abusos. Algunos no trabajan en espera de la muerte; otros matan a sus congéneres como obediencia a mandatos dudosos.
Pero también corremos el peligro de enfocarnos tanto en el aquí y el ahora que olvidamos que lo que aquí hacemos tendrá repercusiones eternas.
No tengo conclusión, solo un pensamiento: buscar el equilibrio. De hecho, me parece que así vivió Cristo, quien veía hacia el futuro, pero hablaba de cosas prácticas del día a día, como la convivencia entre seres humanos y la ética del reino.
Tal vez diría a manera de frase final: “El aquí y el ahora determinan el más allá”.
¿O deliro?
25 de febrero de 2009
23 de febrero de 2009
Divagando sobre las añoranzas
Me gusta la palabra en inglés: "longing". Y por eso divago...
Cuando viajas, añoras tu casa. En casa, añoras viajar. CS Lewis hablaba de esta añoranza como esa búsqueda del gozo supremo; esa constante exploración de lo humano en busca de lo divino.
Ayer añoraba palabras y descanso; añoraba ese momento en que la muerte no toque más nuestras puertas. El taxista que me llevó de la central a mi punto de destino lloraba. Su esposa y sus dos hijos habían sido atropellados unas semanas atrás. El niño había muerto el día del accidente; la esposa estaba hospitalizada; la niña había fallecido en ese instante.
"Estoy perdiendo la esperanza", repetía. Y yo recordaba las palabras de Jesús: Yo soy la resurrección y la vida. El cristianismo, a diferencia de otras religiones, ofrece la esperanza de no morir eternamente. ¿Por qué no aceptamos el mensaje? ¿Por qué nos cuesta rendirnos a su encanto?
Y aún así añoramos ese futuro prometedor, y esa añoranza se trasluce en películas, en libros y en canciones. Añoramos el "hogar". Añoramos el "viajar". Y aunque Jesús nos ofrece el viaje y el hogar, todo en un mismo paquete, ignoramos la oferta y seguimos caminando por el desierto de nuestro diario vivir, añorando viajar, añorando el hogar.
¿Hasta cuándo?
Cuando viajas, añoras tu casa. En casa, añoras viajar. CS Lewis hablaba de esta añoranza como esa búsqueda del gozo supremo; esa constante exploración de lo humano en busca de lo divino.
Ayer añoraba palabras y descanso; añoraba ese momento en que la muerte no toque más nuestras puertas. El taxista que me llevó de la central a mi punto de destino lloraba. Su esposa y sus dos hijos habían sido atropellados unas semanas atrás. El niño había muerto el día del accidente; la esposa estaba hospitalizada; la niña había fallecido en ese instante.
"Estoy perdiendo la esperanza", repetía. Y yo recordaba las palabras de Jesús: Yo soy la resurrección y la vida. El cristianismo, a diferencia de otras religiones, ofrece la esperanza de no morir eternamente. ¿Por qué no aceptamos el mensaje? ¿Por qué nos cuesta rendirnos a su encanto?
Y aún así añoramos ese futuro prometedor, y esa añoranza se trasluce en películas, en libros y en canciones. Añoramos el "hogar". Añoramos el "viajar". Y aunque Jesús nos ofrece el viaje y el hogar, todo en un mismo paquete, ignoramos la oferta y seguimos caminando por el desierto de nuestro diario vivir, añorando viajar, añorando el hogar.
¿Hasta cuándo?
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Divagaciones
20 de febrero de 2009
El espejo
El espejo me hace ver mi imagen física para componer mi cabello o maquillarme, pero existen muchos espejos que reflejan lo interior, lo que no se ve. Hoy solo quiero hablar del espejo de los otros.
Cuando conversas con otro, se refleja mucho de lo que hay en ti: desde el egoísmo hasta la vanidad. Cuando convives con otro, se reflejan tus prioridades: ¿el otro o tú? Cuando miras a otro, se reflejan tus motivaciones.
¿Qué te han dicho los "otros" últimamente? Yo me he dado cuenta de cosas que debo cambiar dentro de mí: ataques de impaciencia, rayos de intolerancia, sentimientos de superioridad falsa, orgullo oculto, temores enterrados.
Más que detenernos a mirar al espejo, deberíamos corregir nuestros errores. Si en un espejo físico de inmediato soluciono el rizo despeinado, ¿por qué no hacer lo mismo con el interior? ¿Te digo por qué no lo hacemos? Porque pensamos: "Al fin que no se ve". Y de ese modo mimamos al monstruo interno que va creciendo.
Pero lo interno, definitivamente, se ve. Tarde o temprano, todo se descubre.
Cuando conversas con otro, se refleja mucho de lo que hay en ti: desde el egoísmo hasta la vanidad. Cuando convives con otro, se reflejan tus prioridades: ¿el otro o tú? Cuando miras a otro, se reflejan tus motivaciones.
¿Qué te han dicho los "otros" últimamente? Yo me he dado cuenta de cosas que debo cambiar dentro de mí: ataques de impaciencia, rayos de intolerancia, sentimientos de superioridad falsa, orgullo oculto, temores enterrados.
Más que detenernos a mirar al espejo, deberíamos corregir nuestros errores. Si en un espejo físico de inmediato soluciono el rizo despeinado, ¿por qué no hacer lo mismo con el interior? ¿Te digo por qué no lo hacemos? Porque pensamos: "Al fin que no se ve". Y de ese modo mimamos al monstruo interno que va creciendo.
Pero lo interno, definitivamente, se ve. Tarde o temprano, todo se descubre.
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De todo un poco
17 de febrero de 2009
Divagando sobre los tiempos

Bien dijo el Predicador: "todo tiene su tiempo". Casi no puedo creer que mis "tiempos" han cambiado tanto en pocos días. Algunas pequeñas confesiones:
- Pensé que nunca nadie se fijaría en mí (aunque no lo crean), y ahora ese "alguien" tiene nombre
- Pensé que jamás trabajaría para la educación de mi país, y ahora estoy en un proyecto educativo
- Pensé que no publicaría muchos libros, y ahora DONAJÍ está a la puerta
- Pensé que no sería una persona muy sociable, y ahora me siento privilegiada por las muchas amistades que Dios me ha dado
¿Conclusión? Mis "tiempos" no son Sus "tiempos". Y aunque los "tiempos" buenos dan paso a los "tiempos" malos y viceversa, aunque hay "tiempos" de crisis y de paz, lo importante es no soltar la mano del Señor del Tiempo.
Solo divago...
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Divagaciones
13 de febrero de 2009
El amor de mi vida
Algunas cosas me parecen increíbles. Por ejemplo, el próximo 14 de febrero se ha convocado a romper el record Guiness en besos en el zócalo capitalino de mi país. “Amor sin violencia; bésame mucho” se llama la campaña. No sé cuántos asistan para darse un beso, pero me pregunto, ¿bastará para frenar la violencia? ¿Qué se demostrará con esta exhibición? ¿Fluirá más el amor ante semejante espectáculo?
Me pongo a pensar que el mayor espectáculo de amor también se dio en una plaza pública, pero no hubo besos, sino latigazos; no hubo risas, sino llanto; no hubo paz, sino violencia. Y sin embargo, allí, en se momento, se derramó el amor más grande y profundo que pueda experimentar un ser humano.
Nadie, jamás, me amará tanto como aquel hombre; nunca, jamás, alguien me demostrará un amor más profundo. Él es mi mejor amigo y mi amado. Y sin él, ningún día tendría sentido, mucho menos el Día del Amor y la Amistad.
Me pongo a pensar que el mayor espectáculo de amor también se dio en una plaza pública, pero no hubo besos, sino latigazos; no hubo risas, sino llanto; no hubo paz, sino violencia. Y sin embargo, allí, en se momento, se derramó el amor más grande y profundo que pueda experimentar un ser humano.
Nadie, jamás, me amará tanto como aquel hombre; nunca, jamás, alguien me demostrará un amor más profundo. Él es mi mejor amigo y mi amado. Y sin él, ningún día tendría sentido, mucho menos el Día del Amor y la Amistad.
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Para meditar
11 de febrero de 2009
Anuncios
Me tomo un receso para dar unos anuncios:
1. Nuevo blog: La Aventura de Escribir. Patrocinado por MAI, se ofrece como un espacio para escritores. (Soy la editora, así que cualquier reclamación, pues con mi jefe ¿no?)
2. Premios. Si a veces crees que no hay oportunidades, debes abrir los ojos. El Premio de Ensayo Letra Viva es un espacio para compartir tu contexto cultural; el Premio de MAI puede ser un boleto para ir a Africa.
3. "Donají", el libro seis de mi carrera, el segundo con Grupo Nelson, ya nació. Pero ¿se puede dar a luz y no ver al hijo aún? Así ha pasado, pero espero no tarde mucho en viajar de Nashville al DF.
Noticia de último momento: Ya llegó Donají a mis manos. ¡Encantador! Gracias a todos mis queridos colegas y amigos en Grupo Nelson.
1. Nuevo blog: La Aventura de Escribir. Patrocinado por MAI, se ofrece como un espacio para escritores. (Soy la editora, así que cualquier reclamación, pues con mi jefe ¿no?)
2. Premios. Si a veces crees que no hay oportunidades, debes abrir los ojos. El Premio de Ensayo Letra Viva es un espacio para compartir tu contexto cultural; el Premio de MAI puede ser un boleto para ir a Africa.
3. "Donají", el libro seis de mi carrera, el segundo con Grupo Nelson, ya nació. Pero ¿se puede dar a luz y no ver al hijo aún? Así ha pasado, pero espero no tarde mucho en viajar de Nashville al DF.
Noticia de último momento: Ya llegó Donají a mis manos. ¡Encantador! Gracias a todos mis queridos colegas y amigos en Grupo Nelson.
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La escritora
9 de febrero de 2009
El sí y el no
Primero vi la película de "¡Sí, Señor!" con Jim Carrey. Su trama gira alrededor de la pregunta: ¿qué sucedería si a todo dijeras "sí"? Se basa en la premisa de que algunos somos personas de “no” y otras de “sí”. En general la película sugiere que las personas de “sí” son más divertidas y más felices que las de “no”.
Al día siguiente vi un video diferente. Hablaba de que Cristo a veces dijo “no”. Él sabía a qué había venido y por eso a veces debía decir no. ¿Por qué? Porque ya había dicho “sí” a algo más importante.
Escucha esta frase: “Realmente no puedes decir no, hasta que hayas dicho “sí” a algo más”. El video hablaba de que debemos examinar los ritmos de nuestras vidas. Necesitamos vidas más sencillas, más disciplinadas y más enfocadas.
En otras palabras —las mías— los “no” de esta vida no son tan complicados cuando estás seguro de los “sí”. Finalmente, la pregunta trascendental no es a qué has dicho “no”, sino a qué has dicho “sí”.
Al día siguiente vi un video diferente. Hablaba de que Cristo a veces dijo “no”. Él sabía a qué había venido y por eso a veces debía decir no. ¿Por qué? Porque ya había dicho “sí” a algo más importante.
Escucha esta frase: “Realmente no puedes decir no, hasta que hayas dicho “sí” a algo más”. El video hablaba de que debemos examinar los ritmos de nuestras vidas. Necesitamos vidas más sencillas, más disciplinadas y más enfocadas.
En otras palabras —las mías— los “no” de esta vida no son tan complicados cuando estás seguro de los “sí”. Finalmente, la pregunta trascendental no es a qué has dicho “no”, sino a qué has dicho “sí”.
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Para meditar
6 de febrero de 2009
Mentes dementes
Hay mentes que se enfocan tanto en sí mismas que distorsionan la realidad. Todos me envidian. Soy mejor que los demás. Mi raza es superior. Merezco lo mejor. Nací para triunfar. Soy un digno receptor del poder. Dios me ama más que al resto. Dios me dará todo lo que le pida.
Hay mentes que se enfocan tanto en los demás que distorsionan la realidad. Todos me miran. ¿Qué pensarán de mí? ¿Cómo tenerlos contentos a todos? No merezco nada. Soy inferior. Nadie me quiere. Jamás tendré lo que deseo. Dios me ama menos que al resto. Dios nunca me dará lo que le pido.
La mente es demente. Entonces ¿qué hacer? La mente no se debe enfocar en sí misma ni en los demás. No debe buscar agradar a los otros ni a sí misma. Solo Dios puede regresarla a ese término correcto y sano, tan difícil de obtener.
Una mente sana piensa con cordura de sí misma, pero ama a los demás. Una mente sana se sabe amada por Dios, ni más ni menos que el resto. Una mente sana pide con las manos abiertas, pero no en señal de demanda, ni con incredulidad, sino con contentamiento.
Vete, mente demente. Trato de disciplinar mi propia mente. Una lucha, una batalla, y no puedo sola, pero sí con la ayuda de quien creó todas las mentes del mundo. ¿O estoy demente?
Hay mentes que se enfocan tanto en los demás que distorsionan la realidad. Todos me miran. ¿Qué pensarán de mí? ¿Cómo tenerlos contentos a todos? No merezco nada. Soy inferior. Nadie me quiere. Jamás tendré lo que deseo. Dios me ama menos que al resto. Dios nunca me dará lo que le pido.
La mente es demente. Entonces ¿qué hacer? La mente no se debe enfocar en sí misma ni en los demás. No debe buscar agradar a los otros ni a sí misma. Solo Dios puede regresarla a ese término correcto y sano, tan difícil de obtener.
Una mente sana piensa con cordura de sí misma, pero ama a los demás. Una mente sana se sabe amada por Dios, ni más ni menos que el resto. Una mente sana pide con las manos abiertas, pero no en señal de demanda, ni con incredulidad, sino con contentamiento.
Vete, mente demente. Trato de disciplinar mi propia mente. Una lucha, una batalla, y no puedo sola, pero sí con la ayuda de quien creó todas las mentes del mundo. ¿O estoy demente?
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Para meditar
4 de febrero de 2009
Divagando sobre Jane (parte 2)
Lisi me obsequió un paquete de Jane Austen con: Sensatez y Sentimientos (luego te la presto, Tinker), Persuasión (mi libro favorito de Jane, tal vez en empate con Orgullo y Prejuicio) y Miss Austen Regrets.
Esta película de la BBC muestra a una Jane más madura, y no puedo negar que lloré, y mucho. Me hizo ver a una Jane más humana y más frágil; y además de identificarme con ella, me uní a su dolor.
Les comparto un diálogo que tocó mi corazón:
Bigeon: Mi amiga en París ha leído un maravilloso libro llamado “Raison and Sensibilite”.
Jane: ¿Sensatez y Sentimientos?
Bigeon: Mi amiga dice que, quien sea la mujer que ha escrito ese libro, sabe más del amor que cualquiera en el mundo.
Austen: Igual que alguien que no supiera cocinar y escribiera un libro de recetas.
Bigeon: La pasión es para los jóvenes. Se desvanece pronto.
Austen: No en nuestros sueños.
Bigeon: El consuelo permanece, la amistad permanece, si tienes suerte como la tuve yo.
Austen: La felicidad en un matrimonio es cuestión de suerte.
Bigeon: Pero cuánto escándalo hacemos sobre a quién elegimos. Y aún así el amor muere y el dinero se esfuma. Y, solterona, amante, esposa, toda mujer se lamenta por algo (has regrets). Así que leemos sobre tus heroínas y nos volvemos jóvenes otra vez. Nos enamoramos. Nos llenamos de esperanza. Como si pudiéramos elegir de nuevo.
Austen: Para hacerlo bien en esta segunda vez.
Bigeon: Este es el regalo que Dios te ha dado. Es suficiente, supongo.
¿Suficiente? Si Jane viviera otra vez y tuviera la opción de elegir, ¿preferiría un matrimonio a sus libros? ¿Por qué no pudo combinar los dos? Solo divago...
Esta película de la BBC muestra a una Jane más madura, y no puedo negar que lloré, y mucho. Me hizo ver a una Jane más humana y más frágil; y además de identificarme con ella, me uní a su dolor.
Les comparto un diálogo que tocó mi corazón:
Bigeon: Mi amiga en París ha leído un maravilloso libro llamado “Raison and Sensibilite”.
Jane: ¿Sensatez y Sentimientos?
Bigeon: Mi amiga dice que, quien sea la mujer que ha escrito ese libro, sabe más del amor que cualquiera en el mundo.
Austen: Igual que alguien que no supiera cocinar y escribiera un libro de recetas.
Bigeon: La pasión es para los jóvenes. Se desvanece pronto.
Austen: No en nuestros sueños.
Bigeon: El consuelo permanece, la amistad permanece, si tienes suerte como la tuve yo.
Austen: La felicidad en un matrimonio es cuestión de suerte.
Bigeon: Pero cuánto escándalo hacemos sobre a quién elegimos. Y aún así el amor muere y el dinero se esfuma. Y, solterona, amante, esposa, toda mujer se lamenta por algo (has regrets). Así que leemos sobre tus heroínas y nos volvemos jóvenes otra vez. Nos enamoramos. Nos llenamos de esperanza. Como si pudiéramos elegir de nuevo.
Austen: Para hacerlo bien en esta segunda vez.
Bigeon: Este es el regalo que Dios te ha dado. Es suficiente, supongo.
¿Suficiente? Si Jane viviera otra vez y tuviera la opción de elegir, ¿preferiría un matrimonio a sus libros? ¿Por qué no pudo combinar los dos? Solo divago...
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Divagaciones
2 de febrero de 2009
Divagando sobre Jane (parte 1)
En Navidad recibí dos hermosos regalos: películas de Jane Austen. Mi querida Brisa me envió BECOMING JANE, y disfruté mucho la película. Aunque todo se maneja en el terreno de lo que pudo ser, me conmueve esa Jane joven e ilusionada, amante de los bailes y de las risas, escritora incansable y hermana leal.
Me partió el corazón cuando el novio de Cassie muere; y aunque no estoy segura, pienso que -tristemente- Tom Lefroy quizá nunca regresó, ni Jane intentó fugarse con él.
Ahora, tomando frases de la película, aquí vienen mis divagaciones.
Jane: La madre de Jane dice: El afecto es deseable. ¡El dinero es absolutamente indispensable!
Yo: Agradezco a Dios que mi mamá no piensa así. Supongo que diría: El afecto es deseable; el compromiso es indispensable.
Jane: Tom, el pretendiente, le dice: Si deseas practicar el arte de la ficción, y ser considerada un igual con los escritores masculinos, la experiencia es vital.
Yo: Todo lo que vivo, al igual que Jane, lo uso en mi ficción. Pero Jane no tuvo que casarse para observar el matrimonio; yo no tengo que estar en el vientre de un pez para imaginar la experiencia de Jonás, ¿o sí?
Jane: Dice con aplomo: Mis personajes, después de un poco de problemas, tendrán todo lo que desean.
Yo: Debo decir que no siempre mis personajes tienen lo que desean, sobre todo cuando desean algo “impropio”, pero trato de darles lo que necesitan.
Jane: Excelente conversación con otra escritora (Mrs. Radcliffe). Radcliffe: ¿Sobre qué deseas escribir? Jane: Sobre el corazón. Radcliffe: ¿Lo conoces? Jane: No todo. Radcliffe: A su tiempo, lo harás. Pero aún si eso falla, para eso existe la imaginación.
Yo: De acuerdo. Una frase fenomenal.
Jane: Una novela debe mostrar cómo es el mundo real, cómo piensan los personajes, cómo ocurren los eventos. Una novela, de algún modo, revela la verdadera fuente de nuestras acciones.
Yo: Debo seguir escribiendo para conseguirlo.
Gracias, Jane. Gracias, Brisa.
Me partió el corazón cuando el novio de Cassie muere; y aunque no estoy segura, pienso que -tristemente- Tom Lefroy quizá nunca regresó, ni Jane intentó fugarse con él.
Ahora, tomando frases de la película, aquí vienen mis divagaciones.
Jane: La madre de Jane dice: El afecto es deseable. ¡El dinero es absolutamente indispensable!
Yo: Agradezco a Dios que mi mamá no piensa así. Supongo que diría: El afecto es deseable; el compromiso es indispensable.
Jane: Tom, el pretendiente, le dice: Si deseas practicar el arte de la ficción, y ser considerada un igual con los escritores masculinos, la experiencia es vital.
Yo: Todo lo que vivo, al igual que Jane, lo uso en mi ficción. Pero Jane no tuvo que casarse para observar el matrimonio; yo no tengo que estar en el vientre de un pez para imaginar la experiencia de Jonás, ¿o sí?
Jane: Dice con aplomo: Mis personajes, después de un poco de problemas, tendrán todo lo que desean.
Yo: Debo decir que no siempre mis personajes tienen lo que desean, sobre todo cuando desean algo “impropio”, pero trato de darles lo que necesitan.
Jane: Excelente conversación con otra escritora (Mrs. Radcliffe). Radcliffe: ¿Sobre qué deseas escribir? Jane: Sobre el corazón. Radcliffe: ¿Lo conoces? Jane: No todo. Radcliffe: A su tiempo, lo harás. Pero aún si eso falla, para eso existe la imaginación.
Yo: De acuerdo. Una frase fenomenal.
Jane: Una novela debe mostrar cómo es el mundo real, cómo piensan los personajes, cómo ocurren los eventos. Una novela, de algún modo, revela la verdadera fuente de nuestras acciones.
Yo: Debo seguir escribiendo para conseguirlo.
Gracias, Jane. Gracias, Brisa.
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