
No me he vuelto una anti-medios que decide que la televisión es del diablo (y quizá sí lo sea, pero no niego que de pronto me gustan algunos programas).
Simplemente no he tenido tiempo de verla. ¿Y saben? Esto me gusta; se siente bien. He descubierto que no la necesito para sobrevivir ni para descansar. Igual me relaja leer un libro. Sinceramente, prefiero llamar por teléfono a-ya-saben-quién que sentarme a pensar en crímenes (CSI, La Ley y el Orden) o en relaciones fallidas (desde telenovelas hasta series con dudosa filosofía).
De repente extraño algunas series que me hacían pensar o mantenerme al borde de la silla. Pero debo confesar que muchas de las tramas me han decepcionado (Héroes, Lost, Prison Break). Lo que al principio fue apuntando a una buena historia se complicó con tramas y soluciones basadas en los artistas de moda o las salidas de otros o la huelga de escritores, y hoy me encuentro confundida y poco intrigada.
Incluso he llegado a sentarme frente a ella solo para saltar de un canal a otro sin encontrar nada que llame mi atención. Y para ser sincera, solo echo de menos algo de deporte y aquellos tiempos en que las series no abusaban del sexo, la violencia y el morbo para destacar.
Me acuerdo de algunas, y me pregunto si empiezo a envejecer…
Simplemente no he tenido tiempo de verla. ¿Y saben? Esto me gusta; se siente bien. He descubierto que no la necesito para sobrevivir ni para descansar. Igual me relaja leer un libro. Sinceramente, prefiero llamar por teléfono a-ya-saben-quién que sentarme a pensar en crímenes (CSI, La Ley y el Orden) o en relaciones fallidas (desde telenovelas hasta series con dudosa filosofía).
De repente extraño algunas series que me hacían pensar o mantenerme al borde de la silla. Pero debo confesar que muchas de las tramas me han decepcionado (Héroes, Lost, Prison Break). Lo que al principio fue apuntando a una buena historia se complicó con tramas y soluciones basadas en los artistas de moda o las salidas de otros o la huelga de escritores, y hoy me encuentro confundida y poco intrigada.
Incluso he llegado a sentarme frente a ella solo para saltar de un canal a otro sin encontrar nada que llame mi atención. Y para ser sincera, solo echo de menos algo de deporte y aquellos tiempos en que las series no abusaban del sexo, la violencia y el morbo para destacar.
Me acuerdo de algunas, y me pregunto si empiezo a envejecer…




