
-¿Y conoces bien a tu dueño?
-Por supuesto. Soy su creación.
-Pero eres solo un trozo de barro.
-Discúlpeme, pero estoy en proceso de transformación. Soy una vasija en potencia. Sé todo sobre mi dueño.
-¿En serio? ¿Sabes si serás un tarro o una cazuela? ¿Cómo sabes que el alfarero está trabajando en ti?
-Bueno, seré algo útil. Eso es seguro… creo… Además siento sus manos en mí. Reconozco su toque.
-Mi pregunta es, ¿por qué dices que sabes todo del alfarero?
-Porque… supongo que…
-¿Comprendes lo que hay en la mente de tu creador?
-Mmm… no siempre… A veces no entiendo porqué me pone al fuego, o porque me vuelve a formar en una masa. Estoy seguro que terminaré siendo un instrumento útil, aunque en ocasiones pienso que seré una cazuela, pero luego me veo más como un tarrito.
-¿No te gustaría cambiar de alfarero? En aquellas fábricas todo es más… sencillo.
-¡Eso nunca! Yo me quedo con mi alfarero. Él nos hace piezas únicas y nos trata con amor. Ya estuve en el pasado en una de esas fábricas en serie y no regresaría por nada del mundo. Allí no había amor, sino maltrato. Allí solo buscaban reprimir mi esencia. Me quedo en estas manos, sabias y tiernas.
-Si así lo quieres...
-Por supuesto. Soy su creación.
-Pero eres solo un trozo de barro.
-Discúlpeme, pero estoy en proceso de transformación. Soy una vasija en potencia. Sé todo sobre mi dueño.
-¿En serio? ¿Sabes si serás un tarro o una cazuela? ¿Cómo sabes que el alfarero está trabajando en ti?
-Bueno, seré algo útil. Eso es seguro… creo… Además siento sus manos en mí. Reconozco su toque.
-Mi pregunta es, ¿por qué dices que sabes todo del alfarero?
-Porque… supongo que…
-¿Comprendes lo que hay en la mente de tu creador?
-Mmm… no siempre… A veces no entiendo porqué me pone al fuego, o porque me vuelve a formar en una masa. Estoy seguro que terminaré siendo un instrumento útil, aunque en ocasiones pienso que seré una cazuela, pero luego me veo más como un tarrito.
-¿No te gustaría cambiar de alfarero? En aquellas fábricas todo es más… sencillo.
-¡Eso nunca! Yo me quedo con mi alfarero. Él nos hace piezas únicas y nos trata con amor. Ya estuve en el pasado en una de esas fábricas en serie y no regresaría por nada del mundo. Allí no había amor, sino maltrato. Allí solo buscaban reprimir mi esencia. Me quedo en estas manos, sabias y tiernas.
-Si así lo quieres...
-Así lo quiero.


