
Dios prepara el camino, no me cabe duda. Y por eso, ha ido preparando en estos meses a mis nuevas amigas. Por lo pronto son dos, sabias, amables, sociables y sonrientes. Me han abierto los brazos y sus hogares, llenándome de su hospitalidad y acogiéndome en sus casas cuando necesito ayuda.
Pero también me han llenado de consejos y de buen humor, de conversación saludable y de gratos momentos. Con ellas me siento tranquila y confiada; sé que podré acudir a ellas cuando tenga dudas o ganas de desahogarme.
Admiro sus hogares y cómo tratan a sus esposos, cómo crían a sus hijos y cómo sirven a Dios. No cabe duda que en el peregrinaje se necesitan amigos especiales. Tengo uno ahora muy especial, pero siempre hacen falta amigas; miembros del mismo sexo con las que pueda hablar de las nimiedades femeninas.
Sé que voy a extrañar a mis amigas —hoy cercanas geográficamente. Pero seguiremos en contacto por medio del correo electrónico, las llamadas telefónicas y las visitas (porque me van a visitar, ¿verdad?)
Aún así, Dios prepara las posadas en el camino, esos lugares frente al fuego de un hogar donde uno puede descansar unos momentos, disfrutar de la conversación, aprender cosas nuevas y tener —sencillamente— nuevas amigas.
Pero también me han llenado de consejos y de buen humor, de conversación saludable y de gratos momentos. Con ellas me siento tranquila y confiada; sé que podré acudir a ellas cuando tenga dudas o ganas de desahogarme.
Admiro sus hogares y cómo tratan a sus esposos, cómo crían a sus hijos y cómo sirven a Dios. No cabe duda que en el peregrinaje se necesitan amigos especiales. Tengo uno ahora muy especial, pero siempre hacen falta amigas; miembros del mismo sexo con las que pueda hablar de las nimiedades femeninas.
Sé que voy a extrañar a mis amigas —hoy cercanas geográficamente. Pero seguiremos en contacto por medio del correo electrónico, las llamadas telefónicas y las visitas (porque me van a visitar, ¿verdad?)
Aún así, Dios prepara las posadas en el camino, esos lugares frente al fuego de un hogar donde uno puede descansar unos momentos, disfrutar de la conversación, aprender cosas nuevas y tener —sencillamente— nuevas amigas.


