30 de octubre de 2009

Ensalada


Rutina. Noche tras noche. Seis de la tarde. Se abre el refrigerador y se sacan los ingredientes. Lechuga de una bolsa re-sellable, pimientos, tomates, un aguacate, tres botellas de aderezo. La tabla de picar. Se reparte la lechuga en tres platos. Se baña del aderezo elegido: césar, ranchero, italiano. Se retoca con pimientos, aguacate, trozos de tocino o pollo.

Luego frente a la tele, una película o un programa policíaco grabado. Una rápida oración y el crujir de la ensalada entre los dientes. Un dejo de nostalgia por mi hogar, una paz contenida después de un día de trabajo, un descanso mental al hundirse en ficción detectivesca. Un ritual de ensaladas. Un recuerdo que me roba una sonrisa.

28 de octubre de 2009

La palabra es para todos

De repente suena a amenaza: “Vamos a enseñar a otros a escribir, a crear cuentos, a inventar historias”. ¿Y qué de mi oficio? Si todos aprenden a novelar, a fantasear y a plasmar locuras sobre el papel, ¿quién comprará mis libros? Pero una frase de Gianni Rodari me tranquiliza: “La palabra es para todos… No para que todos sean artistas, sino para que nadie sea esclavo”.

¡Qué liberador! El ser humano que encuentra en la palabra un modo de expresarse, quien al leer se identifica con el género humano, quien al narrar historias halla soluciones, jamás será esclavo.

Por eso Jesús dijo: “La verdad los hará libres”. La verdad, la palabra, la expresión. Por eso digo —después de reflexionarlo— que todos debemos aprender a crear, a fantasear, a novelar, a inventar historias…

26 de octubre de 2009

El reto Special K


Dice el comercial que si desayunas y cenas Special K durante 2 semanas bajas 6 libras, es decir, casi 3 kilos. Leí que una chica bajó 5 kilos en un mes, y eso porque los fines de semana se dio permiso para comer de todo.

¿A qué viene el comentario? Algunas personitas que me leen comprenderán perfectamente que nos quedan tres semanas, ¡tres semanas!, para que el vestido nos quede o nos cierre el traje o nos ajuste bien la guayabera.

Así que, con o sin Special K, más bien se trata de cuidarnos para que ese día nos sintamos especiales y un poco más delgados. Aún así, no hay que agobiarse. Me pongo a pensar (o a divagar) en que lo mejor es prepararnos en el corazón para el gran día.

¿Mi oración? Que ese día no se asome doña Hipocresía, ni don Odio, mucho menos doña Depresión o don Enojón. Que solo abunde el fruto del Espíritu, pues lo demás (aún esos kilitos extras) son superficiales cuando nos une el verdadero amor.

Pero… no nos caería mal un poco de disciplina alimenticia.

Por cierto, como comentario final, mi Brisita cubana nos apodó Special K a Karen y a mí. Las dos nacimos un 13 de junio de 1975, nos fascina leer y escribir, y ella se casó en noviembre. ¿Coincidencias? Yo diría ¡bendiciones!

15 de octubre de 2009

Divagando sobre bodas



Lo debo contar. Mi hermana menor ya se casó. Es la primera boda de la familia, así que tiene un significado especial. Me vienen muchos pensamientos a la mente, pero sobre todo gratitud.

Gratitud porque ella encontró a su esposo.

Gratitud porque Dios ha sido bueno con mi familia.

Gratitud porque mi otra hermana y yo ya tenemos una pareja.

Gratitud porque Dios es quien coordina todo, a final de cuentas.

También divago. (Porque sigo yo en la fila de casorios).

¿Por qué casarse si hay tantos divorcios? Porque también hay historias de fidelidad, como la de mis propios padres, y creo en el compromiso.

¿Por qué hacer una fiesta con invitados si puede ser una ocasión privada? Porque tenemos mucha gente alrededor que ha sembrado en nuestras vidas y queremos compartir con ellos nuestra felicidad.

¿Por qué gastar si podemos ahorrar? Aclaro que ni mi hermana ni yo despilfarramos dinero, pero sí hemos hecho ciertos gastos para agasajar a nuestros invitados. Creemos que más bienaventurado es dar que recibir.

Divago, agradezco, y me voy (por ahora). Ya falta menos.

12 de octubre de 2009

El fuego del amor


Me gustó la película “A prueba de fuego”, pero no pretendo hacer una reseña exhaustiva de ella. Lo han hecho en otras páginas, y basta con leer unas cuantas. Lo cierto es que toca temas profundos sobre el matrimonio y el amor, y me hizo meditar en varias cosas que quiero compartir.

Requiere trabajo mantener un matrimonio a flote. No se trata solo de casarse y esperar a que el final feliz se desenvuelva frente a uno. Requiere constancia, dedicación, esfuerzo, trabajo, como todo lo bueno en la vida.

Se requiere de dos, pero uno debe dar el primer paso. Así como para todo pleito se necesitan dos, también para la reconciliación. Pero ¿quién da el primer paso? Lo importante es hacerlo.

Se requiere de humildad y aceptación. De rodillas se logra una mejor comunicación que de pie. La película nos muestra que no podemos dar amor, si no conocemos el amor. Y el amor más grande del mundo nos enseñó a humillarnos.

Se requiere de ayuda externa. En la película se trata de los padres del esposo, pero bien podrían ser un par de amigos, hermanos o primos, incluso una pareja de vecinos. Con ayuda, todo es más fácil.

Una película interesante, profunda, emotiva. Una película que nos recuerda el poder del fuego, uno que puede destruir o uno que puede revivir al desfallecido.

9 de octubre de 2009

Encuentros y desencuentros

La vida esta también llena de encuentros y desencuentros. Si te organizas, a veces no sale, pero si dejas que las cosas fluyan, te llevas grandes sorpresas.

El domingo pasado conocí a gente hermosa, como a Ronaldo Blue. Me contagia ver a hombres de Dios con pasión y entrega, con una perpetua sonrisa y un entusiasmo sincero que llena el corazón.

Pero también me sorprendió toparme con un amigo-bloguero. Luis apareció sin previo aviso, y agradezco la oportunidad de haber conversado con él y su socio sobre sus proyectos y sueños. Luis es un talentoso ilustrador, caricaturista y visionario, y sé que sus creaciones tocarán muchos corazones, y nos harán reír.

Si nos organizamos, no lograríamos reunirnos por cuestiones de agenda, pero cuando Dios es quien coordina los encuentros, todo sale bien.

7 de octubre de 2009

Adiós, Anglo


La vida está llena de capítulos que terminan y que comienzan, y esta semana se ha cerrado un capítulo más. No digo adiós, sino hasta luego, pero me pongo a remembrar.

Llegué al Anglo (The Anglo) para cursar el COTE (un Teacher’s de la universidad de Cambridge). Era yo muy joven para tomar el curso, pero me aceptaron, y allí conocí a buenas compañeras con las que ya no seguí trabajando.

Pensé que el Anglo se había terminado para mí, pero entré a la universidad y debía trabajar para sostenerme (y pagar la colegiatura), así que busqué a Martha Marín, quien me recordaba del COTE (donde por cierto tuve excelentes tutoras: Hedy y Anita), y empecé a laborar en esa institución.

Mi primer grupo fue un Intermedio 6, con el libro de Challenge. No recuerdo bien qué hice o qué no hice, pero Eva (la actual gerente) me apoyó mucho. De allí, solo fueron buenos recuerdos. Grupos y más grupos con los que me encariñé. Alumnos que se volvieron mis amigos, como Liliana. Compañeras que dejaron su huella en mi corazón, y que más aún, me brindaron su amistad.

Brenda y Magda cantando musicales conmigo, Cristy y Jess soñando con ir a Inglaterra (y nunca fuimos juntas, ¿eh?), Julieta y Molly con sus cuidados maternales, Lucy enseñándome a ser mejor tutora y diciéndome “muñeca”, las Karens, sonrientes y soñadoras, una en Suiza, otra por el rumbo. Sandra, primero alumna, después compañera, llena de buen humor. Norma, Sonia, Alex, Mario, Ariadna, Lidia, Judith, Gaby, ¡muchos más!

Estos diez años en esta institución me trajeron muchas satisfacciones como maestra, pero sobre todo como ser humano. Espero haber dejado una huella en mis alumnos, a los que tanto disfruté. Pues algo me queda claro: amo dar clases. Soy maestra y no lo niego. Me llena de energía y vitalidad estar frente a un grupo y explicar el Past Perfect o dirigir un juego. Canciones, dinámicas, actividades, cursos para maestros (que disfruté inmensamente, sobre todo el dirigido a Pre-escolar).

Gracias, alumnos. Gracias, compañeros. Gracias, amigas. Gracias, Anglo. Alguien me dijo: “El Anglo es adictivo”. Me parece que tuvo razón.

5 de octubre de 2009

Tolkien y las grandes editoriales


Escuché un podcast interesante en que el locutor se preguntaba lo siguiente: “Si Tolkien enviara su manuscrito el día de hoy a una casa editorial, ¿lo publicarían?” Encontró algunos puntos que harían que los editores se detuvieran:

1. El uso del punto de vista. Tolkien hace caso omiso de la tercera persona limitada, del narrador omnisciente, pues salta de uno a otro, quizá porque buscaba crear una mitología más que una novela best seller.

2. Las largas descripciones. El lector moderno busca agilidad y que algo suceda de página en página. ¿Para qué tanto detalle en cada paisaje?

3. El vocabulario, que va de sencillo a complicado y arcaico.

Sin embargo, también opina que, si bien las grandes casas editoriales quizá pasarían por alto este valioso trabajo, alguna editorial más pequeña se lanzaría al ruedo y demostraría que Tolkien ha creado un mundo maravilloso que apela a lectores y crea fanáticos en todas partes del mundo.

¿La lección? Sigue tu sueño. Escribe por el placer de hacerlo. Crea mundos y cuenta tus fantasías. Quizá rompas las reglas que han establecido las casas publicadoras el día de hoy, pero se trata de crear algo duradero, más que fugaz y de poca calidad.

Por lo menos, esa fue mi conclusión.

1 de octubre de 2009

El séptimo


Pues sí, ya hay un séptimo libro de mi autoría. Por cierto, aún no lo veo ni lo tengo entre mis manos. Ha nacido en Perú, en la casa editorial Verbo Vivo, la misma que publicó "Retratos de la Familia de Jesús" y "Zoo-rpréndete".

Se llama "Apreciadas", y la contratapa anuncia:

¿Qué es lo que las mujeres deseamos? ¿Qué es lo que necesitamos? Por sobre todas las cosas, deseamos sentirnos apreciadas. Sin embargo, la mitad del tiempo no nos sentimos así. Le gritamos al mundo que solo añoramos un poco de amor. Anhelamos con todas nuestras fuerzas sentirnos valoradas y comprendidas. Pero nadie nos escucha. ¿O será que no hemos prestado atención? Descubramos y cultivemos las virtudes eternas que saciarán esta sed y nos harán saber que somos apreciadas.

Este librito nació con una sola historia, la de aquella mujer que fue sorprendida en adulterio, pero que escuchó el perdón de labios de Jesús. He añadido tres relatos más en que mujeres de aquella época del primer siglo en Israel conocieron de cerca a quien pudo decirles: "Apreciada mujer".

Es un viaje al corazón femenino y a las necesidades más básicas y profundas del alma de cualquier mujer, de cualquier edad. Ser amada, ser apreciada, ser valorada, ser comprendida.

Una mujer Despreciada descubre el amor; una mujer Desesperada descubre la fe; una mujer Desilusionada descubre la esperanza, y una mujer Desestimada descubre la mayor de éstas tres.

Me siento emocionada con este proyecto, pues toca una fibra sensible de mi interior. Reí, lloré y oré mientras escribía este libro. Espero que mis lectores lo hagan también. Ya está a la venta en Perú. A México pronto llegarán ejemplares que yo misma estaré vendiendo, así que pueden hacer sus pedidos.

La serie "Mujeres de Valor" continuará su curso, pues mi amiga, editora y colega, Patricia Adrianzén de Vergara ha escrito el segundo libro de "Amadas". Yo estoy en proceso de mi segunda contribución a esta serie. En su momento les hablaré de este segundo proyecto.

Por lo pronto, les comparto mi felicidad por el nacimiento de "Apreciadas".