
Comparo mi cercanía a mi esposo, en apenas meses de casada. Me entristezco al ver la lejanía en otras parejas, de muchos años juntos.
Comparo mi deleite en pasar tiempo con mi esposo, en apenas meses de casada. Me duele ver que otros prefieren pasar tiempo lejos el uno del otro.
Cercanía. Lejanía. De repente, en alguna pareja de años, se perciben destellos de cercanía. Pero en la mayoría de los casos, se agranda la brecha. ¿Qué pasó? Problemas económicos (él quedó desempleado, ella provee más que él). Problemas de infidelidad (surge un tercer elemento, a veces en toda su extensión, otras solo en amistad, pero finalmente hay un tercero). Problemas espirituales (uno siguió avanzando, el otro se estancó). Problemas afectivos (uno sigue amando, el otro se ha vuelto indiferente). Problemas de ocupación (ya no comparten pasatiempos, objetivos, metas).
Cercanía. Lejanía. ¿Quién tiene la culpa? En una relación siempre hay dos.
Cercanía. Lejanía. ¿Hay esperanza? ¿Se puede regresar a la época de recién casados? No se puede. Pero existe algo mejor. Un nuevo futuro, ya no con la inmadurez de los recién casados, sino con el vino añejo de la adultez.
La posibilidad de mejorar una relación es posible, solo hace falta voluntad, entrega, compasión. Voluntad. Querer luchar por el ideal del pasado. Entrega. Sacrificio, trabajo, morir a los propios deseos y ver por el otro. Compasión. Porque al final de cuentas, este elemento es trascendental. Implica comprensión, sujeción, misericordia.
Cercanía. Lejanía. ¿Dónde estoy? ¿Dónde estás? ¿Dónde estamos? ¿Dónde debemos estar?
7 más comentan...:
Hace poco me enteré de que te casaste el año pasado.
Felicidades y muchas bendiciones para tu matrimonio.
Muy acertadas tus divagaciones... ¡que estemos donde tenemos que estar!
Has mencionado un elemento importante: MORIR a lo propio! Cuan dificil, pero sino el grano no cae y muere, lastimosamente, tampoco habra fruto.
Con la ayuda de Dios, escojo: cercania.
¡Increíble pero cierto! Para estar cercano...¡hay que luchar! Que los años pasen y cada evento que pase nos encuentre siempre luchando sin cansarnos y sin sentirnos desanimados.
Saludos.
Cultivar, labrar, regar - requiere trabajo, requiere esfuerzo. Para ver bellos frutos en el matrimonio, hay que realizar un trabajo a conciencia. No somos plantas de fácil cuidado; en definitiva, no somos plantas decorativas de plástico. :-)
Cierto. La separación y el divorcio no es la perfecta voluntad de Dios. El nos llama a restauración.
Coincido con Lisi: el amor, para que crezca, necesita cuidarse, cultivarse, practicarse. Perdonar. comunicarse... ya sabes amiga, este tema me apasiona y si le sigo, puedo escribir un post aquí mismo.
Procuremos la cercanía -precisamente- con la persona que nos es más cercana: nuestro cónyuge.
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