8 de marzo de 2010

Él luz, yo sombras


¿Cómo es él? Se nos dice claramente que Dios es luz, y en él no hay tinieblas. La luz la definimos como energía, algo que produce visibilidad. La oscuridad, sin embargo, carece de energía. Podríamos decir que es la ausencia de luz.

Él es luz. Él es energía. Él es vida. Por eso, cuando vino a este mundo alumbró a su alrededor. Su presencia reflejó las sombras que rodeaban nuestros corazones; su persona reveló las tinieblas que han permeado el universo.

Él es luz, y al venir a este mundo, nos ofreció dos opciones: luz o tinieblas. Tristemente, los seres humanos optamos por las tinieblas. ¿Por qué? Porque ocultan nuestras acciones, que por lo general son malas. La oscuridad, en otras palabras, disfraza lo que existe en nuestro interior.

Pero cuando venimos a él, su luz nos ilumina. Y por eso, como él es luz y anda en luz, resulta contradictorio que los que decimos pertenecerle andemos aún en las tinieblas y nos cobijemos bajo la oscuridad.

Por dicha razón, digo que soy sombras. Porque aunque la luz ha inundado mi corazón y aún cuando amo la luz, en ocasiones, cuando permito que el rencor o el enojo me domine, me refugio bajo las sombras.

Agradezco que nunca más volveré a las tinieblas. Él me ha rescatado y sus promesas son verdaderas y fieles; pero me apena continuar con esta dualidad, y por eso, aunque a las sombras me gusta acudir, quiero andar en la luz de quien es luz y todo ilumina.

4 comentarios:

Adán Cortés dijo...

Realmente te entrada te pone a pensar, cuantas veces preferimos escondernos en las Tinieblas por las cosas que sabemos que no le agradan a nuestro Dios, Y el ser humano por naturaleza pecaminosa vive en pecado no queire ir a la luz, Agradezco a Dios y a mi Salvador el Señor Jesus por que me ha rescatado y me ha llevado a la luz, y definitivamente un motivo de oracion, el pedir al Señor que nos ayude a alejarnos de las cosas que no le agradan y no vayamos al refugio bajo las sombras.

Andres Sgv dijo...

Su LUZ expone mi pecado.

Su LUZ ilumina mi mente y camino.

Su LUZ nunca se apaga y donde el vive nunca hay, ni habra, noche.

Su LUZ debe brillar en mi.

Esa Luz de que iluminara la mañana en que despierte en su presencia!

Noel Navas dijo...

Tremendo! Me impresionó recientemente leer Gén. 1:1-5 donde el primero acto que Dios hizo fue separar la luz de las tiniemblas. Es el primer acto que él quiere hacer cuando entra a nuestra vida. Y desde allí debemos amar la luz más que las tinieblas.

Me gustó el artículo, la serie en sí que estás desarrollando. Fabulosa!

Noel.
laaventuradecomponer.com

♦ Ale ♦ dijo...

Así se habla!!!...bueno..así se escribe!!! jejej...!

Él es la luz!!!

Saludos! =)

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