11 de marzo de 2010

Él santo, yo pecadora

¿Y cómo es él? Tres veces se le dice santo, para dar énfasis, para que nadie lo olvide. Él es santo, algo que me incomoda y me aterra. Porque si él es santo, no puede ver pecado, no puede convivir con los impuros.

¿Qué implica ser santo? Que está apartado del mal, que no existe en él ni siquiera la sombra de la maldad, que en su ser no hay contrariedad ni error. Su santidad implica perfección, algo que también me eriza la piel. ¡Cuán majestuoso es reconocer que él es santo!

Y solo basta mirar al espejo de su santidad para comprender que yo soy pecadora. Que en mí no habita la perfección, sino todo lo contrario. Que en mí existen impulsos de ofender y lastimar a los demás, que en mí hay algo que se opone a Dios, no una vez, sino siempre.

Pero me asombra meditar en su santidad, porque aún cuando resulta imposible rozar el estrado del trono de su santidad, por gracia (favor inmerecido), yo, una pecadora, gracias a que Jesús murió, puedo acercarme, y no de puntillas, sino confiadamente.

Yo, una pecadora, incluso puedo soñar con que un día seré santa, como él. Ya no habrá en mí pecado. Aunque aclaro que no seré como Dios (eso predican otros). Más bien me refiero a que seré santificada, hecha pura y limpia, preparada y lista para entrar a aquel lugar repleto de su santidad. ¡Qué maravilla!

8 comentarios:

Adán Cortés dijo...

Sin duda la Santidad es algo con lo que siempre batallamos, pero es una batalla que debemos tener los cristianos y que en Efesios nos dice que armadura usar, y si por gracia somo salvos, que maravilla!!
y que maravilloso pensar en aquel día en que estaremos libres de pecado y gozar junto a el.

Adán Cortés dijo...

P.D. y donde quedo la divagacion del negocio propio?? la quise leer y no aparece!!!

Keila dijo...

Luego sale el comentario del negocio propio. Sé paciente =)

Noel Navas dijo...

Keila: Qué genial esta serie, me bendice mucho, mucho. Gracias por tus reflexiones.

Noel.
laaventuradecomponer.com

♦ Ale ♦ dijo...

♦ ♦ ♦ ♦ ♦ ♦ ♦ ♦ ♦ ♦ ♦ ♦ ♦ ♦ ♦ ♦

Qué bonitas palabras!!!



♦ ♦ ♦ ♦ ♦ ♦ ♦ ♦ ♦ ♦ ♦ ♦ ♦ ♦ ♦ ♦

Andres Sgv dijo...

Hay atributos que Dios comparte, Santidad es uno de ellos.

Nunca seremos como el, es decir, nunca seremos omnicientes, omnipotentes y omnipresentes; ni cuando lleguemos al cielo. Estos atributos son solo de Dios.

PERO que gracia mas grande hacernos santos!

Brisa. dijo...

Me gusta mucho esta serie sobre lo que es Dios y lo que somos nosotros. Casi es como la serie de divagaciones! Este sobre la santidad está directo y claro. Gracias por ser de bendición.

Un abrazo.

Lisi dijo...

¡Qué serie más buena, Keila! ¡Gracias!

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