¿Y cómo es él? Él es verdad. Él no titubea. No cambia de opinión. No miente. No hay falsedad en sus palabras ni en sus acciones.
Yo he aprendido a dudar en lo que otros me dicen; he aprendido a sospechar de los que me rodean. Porque llamo y se niegan a atenderme, aún cuando sé que están en casa; porque pregunto si luzco bonita y dicen que sí, pero a mis espaldas critican mi vestido; porque me prometen cosas que no cumplen.
Y por otro lado, yo soy igual. Me llaman y me niego; me preguntan y evado; prometo y no cumplo. He aprendido a mentir, me he acostumbrado a mentir. Porque incluso he caído en la trampa de llamar a algunas mentiras “blancas”, y así excusarlas.
Pero si bien quizá hemos sido traicionados, heridos y ofendidos por las mentiras de los demás, él no miente. Él jamás lo ha hecho ni lo hará. Él es verdad. Su palabra es de fiar. Y esta realidad es —tal vez— una de las razones más fuertes para atraernos a su persona.
Hastiados por las falsedades de otros, decepcionados por tantas máscaras, cansados de tantas mentiras, podemos acudir a él, y saber que, a ciencia cierta, él no miente.
3 más comentan...:
••••••••••••••••••••••••♥
Por eso sólo en Él hay que
confiar =)
••••••••••••••••••••••••♥
Pues que bueno que en medio de tanta mentira que rodea nuestra vida, podamos creer una verdad ¿no? Y no depende de lo que nosotros pensamos y decimos sino de lo que EL es
Cierto, lo lindo de El es que vemos su gloria, lleno de Gracia y Verdad. (Juan 1:14).
QUE COMBINACION!
Publicar un comentario