Quizá no de manera corporal, como muchos quisieran, sino a través de personas. No ángeles disfrazados de seres humanos, sino personas de carne y hueso. Gente que nos rodea y que nos ama, aún sin nosotros merecerlo.
Y eso he visto en mi vida en estos últimos días. Lo que yo creía imposible, comienza a materializarse, pero no porque yo sea fuerte, o porque lo merezca, o porque haga mucho por lograrlo. Todo lo contrario.
En medio de mi ineficiencia, mi torpeza, mi ignorancia y mi ineptitud, Dios ha mandado ayuda inesperada y esperada, puntual y cariñosa, que transforma los momentos complicados en dulces recuerdos, y que me muestra una vez más, que la vida es mucho más que cosas materiales, la vida es él y los demás, aquello que es eterno y duradero, y eso que jamás será vencido: el amor.
5 más comentan...:
¡Qué lindo es descanzar en El!
Muy lindo mi Keila, es cierto que Dios nos suple a través de las personas que nos aman e incluso de las que ni siquiera nos conocen porque Él está aún en el trono y nos ama aunque sea inmerecidamente.
Besitos.
Esa ha sido mi experiencia este Diciembre 2010.
¡¡Qué bueno es Dios!!
Dios te siga ayudando y fortaleciando en este nuevo año amiga.
Un abrazo.
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