No quiero perder el espanto, así como lo oyes. No quiero acostumbrarme a las noticias y ya no escandalizarme por asesinatos en colegios, o muchachas que abandonan a sus hijos, o criminales que matan a sangre fría.
No quiero perder el espanto cuando sé que muchos mueren por falta de comida o debido a desastres naturales, cuando me entero que gente conocida padece enfermedades terminales. Pues quizá más que espanto, deseo tener compasión, empatía, amor.
No quiero perder lo que no debo perder…
2 más comentan...:
Me uno a tu deseo aunque reconozco que a veces me sorprendo por mi capacidad de no reaccionar ante las injusticias que me rodean
Pero recuerda. . . es duro vivir con el corazón a flor de piel. Besos.
Publicar un comentario